Entre los años 1162 y 1168, Vila-seca fue otorgado como feudo al caballero Ramon d'Olzina, que fue el primer señor feudal. Cuando se posesionó del dominio adjudicado es muy probable que se encontraran restos de edificaciones pasadas.
La torre del homenaje del castillo es la edificación más antigua del actual castillo. Esta torre de planta cuadrangular dispone de un perímetro interior de 5,10 x 4,25 m. y sus muros exteriores, construidos con grandes sillares, tienen un grueso de casi dos metros. Tanto por sus características como por su estructura, algunos historiadores atribuyen sus orígenes al periodo romano.
En 1397, con la muerte de Joan d'Olsinelles, se puso a subasta el Castillo de Vila-seca y la propiedad fue adjudicada a la Sra Beatriu de Queralt que tomó posesión solemne del castillo el 1398.
Se desconoce la fecha exacta en el que fue transferido el castillo con todo su feudo a favor de Bernat de Saportella, si bien en el año 1525 vendió el castillo y sus territorios al arzobispo Pere de Cardona, que entonces ya era señor de la vecina Vila-seca del Comú. Con esta compra del castillo por parte del arzobispo se produjo la unificación de las dos Vila-secas y, el conjunto de los dos territorios adoptó el nombre de Vila-seca dels Olzina.
A finales del siglo XVII el señor Joan Kies Helmont, cónsul de Holanda en Barcelona, adquirió el castillo de Solcina y tierras adyacientes a la dignidad arzobispal. Al tomar posesión del castillo hizo derribar el antiguo edificio, dotado de un puente levadizo, a excepción de la sólida torre de homenaje, y hizo construir una nueva casa al estilo de las casas de campo holandesas, con una doble escalinata exterior.
Los sucesores de Joan Kies fueron propietarios del castillo hasta el 31 de diciembre de 1899. Este día, el castillo y sus tierras fueron adquiridas por la Sra. Josefa de Torrents Higuera, viuda del Sr. Isidre de Sicart Soler, la cual dispuso que el título de propiedad fuera otorgado a favor de su hijo Isidre de Sicart i Torrents, primer conde de Sicart, que transformó la casa bajo el proyecto y dirección del arquitecto Enric Fajó i Torras.
El resultado de su intervención en el castillo fue un edificio de aspecto neomedieval con amplios ventanales en la planta noble y terraza con matacán y almenas, así como los balcones salientes en la torre angular. La torre primitiva quedó unida a la casa por medio de un paso elevado. Revestido por la parte exterior, el primer piso fue convertido en un salón con un mirador neogótico, mientras que la planta baja se conservó intacta. El acabado superior eleva ostensiblemente la altura original.
Esta meritoria restauración y reconstrucción nos permite actualmente contemplar un conjunto arquitectónico que conserva sus elementos y rasgos más valiosos.
Entrando en materia .
Aquí os presento la obra terminada del castillo de Vilaseca y realizada por los Hermanos Malu61 y Malu64 en la que hemos empleado una 17.000 piezas aproximadamente con un tiempo estimado para su construcción de 5 meses. Se han fabricado piezas nuevas, como puertas ventanas balcones cornisas puentes 2x1 ojivales y 3x1 ojivales con sus correspondientes moldes. Y en agradecimiento al compañero Kaistros (un fuera de serie) por la figura moldeada para la ocasión y el artista invitado el Capitán Trueno por facilitarme el molde de las puertas de tres exinios y nuestro amigo Flap por tan maravillosa almena que me construyo con su fantástico aparato
Os dejo el vídeo del montaje fotográfico desde la primera foto hasta la ultima y el vídeo en directo de como esta



Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 






















