Es un Castillo bajo medieval, de planta rectangular, de muros altos, en los que destacan siete torres rectangulares, diferentes, y entre las que destacan la que se denomina del Rey (la mayor de ellas) y la de la reina, y entre ambas se encuentra la puerta de entrada en recodo, de estilo árabe, es de destacar la ausencia de fosos, matacanes, cadalsos y demás elementos defensivos, salvo sus adarves, torres almenadas, alguna saetera y el impresionante grosor de sus muros. Ocupa unos 1000 metros cuadrados y poseía un gran aljibe en medio del patio, el cual todavía se puede observar en el castillo, al igual que la pequeña capilla en uno de los laterales, no así el resto del interior dedicado a viviendas y servicio, que se encuentra en ruinas, aunque se puede observar la distribución perfectamente al haberse realizado unas precarias excavaciones.
Se tiene constancia de un castillo anterior, sobre el que Alfonso I El Batallador, manda construir este Castillo, en 1215 sería reconquistado por Sancho VII El Fuerte, de Navarra, para posteriormente volver a pasar a Aragón, y pasar también una temporada por manos de la Orden de San Juan.







Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 






