El siglo XVI fue el periodo de la conquista española en México, durante el cual trabajaron arduamente varias órdenes mendicantes con la encomienda de la evangelización, destacando entre todas: franciscanos, dominicos y agustinos; éstos fueron los últimos en llegar al territorio y se ubicaron en la región occidente de México dado que, en aquél entonces dicha región era frontera entre tres etnias indígenas: Purhépechas, Otomíes y Chichimecas.
Fue así como entre 1550 y 1559 los agustinos erigieron el Convento de San Pedro y San Pablo Apóstol en la -llamada entonces- población de Yuririapúndaro, hoy denominada oficialmente solo Yuriria, en el actual estado de Guanajuato.
El fraile que ordenó y dirigió la construcción del Convento, fue Fray Diego de Chávez quien, según historiadores, era sobrino del conquistador Pedro de Alvarado. Chávez nombró maestro de obras al arquitecto Pedro del Toro, “natural de Castilla la Vieja”. Al igual que otras construcciones de la época, se ubicó con la fachada hacia el norte y el claustro hacia el occidente. Es notable su portada de estilo plateresco.
El convento llegó a tener tal importancia en la región de Yuriria -y en un radio muy amplio- que en él se estableció el Colegio Agustino de San Pablo, el cual sirvió, durante más de 300 años, como alta casa de estudios de la orden y seminario donde se enseñaba “artes (leyes civiles y eclesiásticas, filosofía) y teología”. El colegio contó con una de las bibliotecas más ricas de la Nueva España, que fue incrementando su acervo conforme los agustinos duraban en el convento.
La construcción sufrió diversas modificaciones y añadidos a lo largo de la historia. Sin embargo, fue considerada en su tiempo como una de las mejores obras majestuosas, entre la gama de conventos y monasterios que se construyeron durante la colonia.
A partir de 1939 (con la fundación del Instituto Nacional de Arqueología e Historia: INAH) se encarga su cuidado a dicho instituto, pero es hasta el año de 1992 que se dotó al recinto con una museografía adecuada para la exhibición de las colecciones de bienes culturales prehispánicos y virreinales que son parte de su acervo: piezas de las culturas chichimeca y purhépecha, más óleos y esculturas de arte sacro cristiano.
Dejo el enlace de un par de páginas de donde he tomado elementos para mi pequeña reseña:
https://mediateca.inah.gob.mx/repositor ... seo%3A3146
http://ru.ffyl.unam.mx/handle/10391/4260
LAS FOTOS DEL EDIFICIO
En la web se encuentran numerosas fotos de los detalles arquitectónicos del exconvento, gracias a la difusión tanto del Ayuntamiento de Yuriria y del INAH, como a lo que publican en las redes sociales los turistas que lo han visitado. Yo no he tenido el gusto de acudir a conocerlo -por la pandemia- pero, espero poder hacerlo pronto, ya que la ciudad donde se encuentra desde la mía, me queda a poco más de un par de horas en auto.

También les pongo dos enlaces a videos en YouTube, con tomas desde drones que permiten apreciar mejor la majestuosidad del exconvento.
https://www.youtube.com/watch?v=1dOB6Yz ... ex=29&t=9s
https://www.youtube.com/watch?v=wYfwtz3 ... i&index=29
Como habrán notado, el exconvento agustino es harto exineable y es de notar su arquitectura de tipo medieval. Por ello es por lo que me gustó para recrearlo.
Me ha tomado ¡una semana entera! Terminarlo, dedicándole entre 2 y hasta 5 horas cada día. Tan solo en ladrillos 2x1 he utilizado más de 4 mil, por lo que -consultando el inventario que tengo registrado de mi arsenal-, la construcción tiene más de 6,000 piezas. La mayoría son ELB, otra buena parte son NG, solo unas pocas PDJ y algunas contadas en 3D.
La ornamentación del exconvento es riquísima, así que perdonen no tenga los medios (impresora 3D) para intentar recrearlos. Tampoco tengo lo necesario para “dioramizarlo”. Lo presento tal cual quedó, sobre un par de mesas en las que hago mis construcciones, las que debí juntarlas pues resultó tan grande que no cupo en una sola.
Espero les guste.







Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 










