Antes de nada quiero insistir en que este tipo de elementos decorativos: antorchas, blasones, banderas, etc., no solamente sirven para decorar sino que astutamente utilizados pueden ejercer funciones más interesantes: por ejemplo, atraer la vista del espectador a una perspectiva determinada del castillo, rellenar espacios que de otro modo resultarían monótonos, indicar la importancia de una torre o pabellón (blasones), darle un aire más íntimo a determinados rincones… Por supuesto que mal empleados pueden causar justo el efecto contrario. En el espectacular Arco Romano de Pemberley (Construcciones Clásicas) un amigo de México hizo notar que para su gusto “sobraba la bandera” que coronaba la construcción. En una posterior serie de fotos la bandera ya no estaba. “Parece que queda mejor sin ella”, dijo Javier. Totalmente de acuerdo. La bandera no contribuía a dar un mejor aspecto a dicha construcción y, además, desviaba innecesariamente la atención hacia ella. Así que ya sabéis: ojo dónde colocáis la banderita de marras (o en nuestro caso la antorcha) pues como os equivoquéis sois capaces de arruinar semanas y semanas de trabajo.
Bueno, vamos a lo que vamos. Los pasos a seguir son los siguientes: se coge la pieza, se da una primera mano de pintura para que las sucesivas manos agarren bien, se pintan y repitan al gusto del consumidor y finalmente se barnizan. A continuación os incluyo una foto de cada una de estas fases:

Al contrario que cuando pinto ventanas y puertas en donde me esfuerzo por aproximarme al color original, con las antorchas podemos dejarnos llevar por nuestra imaginación. A mí, como se ve más arriba, me gusta que las antorchas tengan un aspecto realista. Para ello he pintado el fuste de la antorcha de marrón claro “manchándola” con leves pinceladas de marrón oscuro sin diluir. La llama es una mezcla de rojo y amarillo. El soporte es una mezcla de verde, azul eléctrico y marrón oscuro y luego “ensuciado” con pinceladas de marrón oscuro diluido en agua clara. Por último se deja secar 24 horas antes de barnizarlas. He aquí los materiales utilizados:

Un truquillo muy tonto para que las antorchas pintadas se sequen sin que se peguen a ninguna parte:

Y he aquí una puesta en escena en el castillo que estoy haciendo ( y que espero que podáis ver antes de que todos nos quedemos calvos):

Pues eso es todo. Gracias por estar ahí…















