Ahí va una primicia.
Desde que terminé el ciclo de Arcosnia con el Buque Fantasmagórico de Nostradamus, he estado trabajando con una técnica constructiva nueva. Es distinta del mundo de Arcosnia, le llamo Alas al viento, o Olas en el mar. En la serie de Arcosnia las piezas se forzaban, se retorcían, se tensionaba. Aquello era como el fuego. Ahí había fuerza, incluso violencia. En este otro estilo, los muros son como el agua y el viento. Són dúctiles y manejables. Son blandos. No hay tensión en ellos. Los doblas y se quedan doblados y, según como, se hunden por su propio peso atraidos por la gravedad. Me recuerdan los relojes blandos de Dalí.
He aquí algunas fotos de esta nueva exploración; de esta nueva investigación sobre las maneras de construir.
Espero que os guste.
Saludos a todos




























Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 

