En este caso, el indio de a pie armado con puñal se convierte en arquero. Los cambios no han sido muy complicados: se trata sólo de variar la posición de los brazos, articulándolos con alambre. También le he cambiado la posición de la cabeza. Masilla, pintura...
El arco está hecho con un trozo de cable fino, revestido con hilo. La flecha es un trocito de alambre con una punta de plástico.
Ah, las plumas (que como siempre estaban ausentes) son dos virutas de plástico pegadas a la cabeza.
Y ya está. Espero que os guste:




Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 

