Cuando acababa el colegio, yo contaba los días esperando que llegase al pueblo, para juntar el suyo, que me parecía enorme, con el mío -que sólo tenía una base. y nos daba para jugar horas y horas. El tiempo en los veranos de mi infancia sólo tenía el límite de: "A comeeeer!!!!" y "Que ya es de nocheee!!!"
He conseguido algunas de las figuras originales y he complementado con alguna otra, incluyendo las ventanas pdj y el cañon de Lego. Y como no tengo la base del medio, he aprovechado una réplica de las tres bases juntas en polivinilo.

Lo he fotografiado, porque pronto tendrá que ser desmontado para un nueva construcción en proyecto.







Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 