El proyecto empezó intentando poner alas a un toro de ocho patas. Si, ya se que los toros tienen cuatro patas, pero tampoco tienen alas, así que una cosa va por la otra.
Cuatro de estos toros alados, cual esfinges, vigilan las puertas de acceso de un templo bactriano. La cosa era muy sencilla. Pero no sé en qué momento paso de toro alado a dragon exin y se lío la cosa .
He aquí el toro sin alas (la idea era que pareciera antiguo, no infantil, de la edad de bronce)

Y hete aquí el terrorífico Dragón Exin que tiene más de Juego de Tronos que de Mesopotamia



Desde luego, los caminos de la creatividad son inescrutables.









