Aquí os mando unas fotos panorámicas del Castillo, como así se conoce desde siempre en mi familia. Lleva montado 40 años, desde el 73. Cuando me trajeron los Reyes la primera caja y así sucesivamente todos los años fue sufriendo ampliaciones.
Hoy, la Torre del Homenaje es el Castillo inicial y sus piezas están gastadísimas.
Deciros que desde siempre tuve que darle un sentido para no tener que desmontarlo cada vez que cambiaba de casa, y os aseguro que fueron muchas. Ese sentido fue siempre el decorativo. Fue siempre el centro de las miradas de mi habitación y ahora de la de mis hijos.
Cada vez que había un traslado buscaba en las tiendas de electrodomésticos una supercaja de nevera o dos de lavadora para que sufriera los menores destrozos posibles, por supuesto, las torres eran cuidadosamente descolocadas para evitar que se rompieran en mil pedazos.



En la parte de la izquierda, de color más claro, los modelo nuevos, que procuro no mezclarlos con los tradicionales por que las piezas, como sabéis, son algo más pequeñas y sobre todo, por una cuestión de nostalgia.
El la parte de la derecha hay ver un pequeño añadido hecho con un modelo que me regaló un buen amigo de Castillos de España.





Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 





